Llueve la vida en desazón
cimbra la muerte al diverso sol
y la lujuria mitiga la inquietud
cuando amaba yo, aborreces tú.
Cuerpos en cólera, almas de elevación
sangre de todas las guerras
pechos de brujas a la afrenta
asquean las miradas en obsesión.
Desnuda frente al rencor
mientras los ojos tras la excitación
en la incuria muere el porno del Dios.
Cadáver frente la pasión
una concubina, un opresor
entre la batalla por la piel
la despreciable piel...
La piel de Thanatos y Eros.
Irradia fuego aquella perfección
y oscuridad llena el odio bulos
un beso de despenalización, ayer
la crueldad y fobia fueron después.
La preferencia es la luna final
entre las mil banderas, luces y calaveras
símbolos de condenas
me vestí...
Pornografa frente al conservador
mientras batalla tras la dicción
en el ocaso fenece moralidad hipócrita
mala, grey, ermita, introducida.
Por mí, culpan; por mí, culpan
por mí, grandísimas culpas
por eso mis ruegos son
a la virgen transfeminista
Oigo los clérigos, rezos de terror
pesadilla que crusifica
a la vulva desfigura
y los ovarios a la tentación.
Fuerza frente al Capitolio
una guerrera, una sanación
qué la victoria es rebelde
y mujer rebelde, hay...
Rebeldes, al fin, tú y yo.
TODOS LOS POEMAS SON DE MI AUTORÍA Y TIENEN DERECHOS RESERVADOS POR Devy Andreina Grijalva Aguirre
Mostrando entradas con la etiqueta OBSCURIDAD. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta OBSCURIDAD. Mostrar todas las entradas
THANATOS Y EROS
ENTRE SENDEROS INCONSUMADOS
Encuentro
en el carente índigo de la mañana...
La algarabía.
Encuentro
en el extraviado vuelo de las golondrinas...
La poesía.
Encuentro
por el follaje sombrío de las montañas...
La melancolía.
Encuentro
por los recuerdos empolvados de las añoranzas,
las fotografías.
Encuentro
en las sobrevivientes guerras de los atardeceres...
La cobardía.
Encuentro
en las ojerizas miradas de los corazones...
La misantropía.
Encuentro
por las necesitadas manos de los alrededores...
Las caricias.
Encuentro
por la esperanza derretida de los desazones,
las bujías.
Encuentro
en el improvisado acto del crepúsculo...
La vesania.
Encuentro
en el vacío de la copa de vino tinto...
La sabiduría.
Encuentro
por las miles de estrellas del cielo exhausto...
La avaricia.
Encuentro
por el blanco olvido del óbito,
las orquídeas.
Sí, así nulamente, encuentro
que en medio de la nada
cosecho la vida mía.
en el carente índigo de la mañana...
La algarabía.
Encuentro
en el extraviado vuelo de las golondrinas...
La poesía.
Encuentro
por el follaje sombrío de las montañas...
La melancolía.
Encuentro
por los recuerdos empolvados de las añoranzas,
las fotografías.
Encuentro
en las sobrevivientes guerras de los atardeceres...
La cobardía.
Encuentro
en las ojerizas miradas de los corazones...
La misantropía.
Encuentro
por las necesitadas manos de los alrededores...
Las caricias.
Encuentro
por la esperanza derretida de los desazones,
las bujías.
Encuentro
en el improvisado acto del crepúsculo...
La vesania.
Encuentro
en el vacío de la copa de vino tinto...
La sabiduría.
Encuentro
por las miles de estrellas del cielo exhausto...
La avaricia.
Encuentro
por el blanco olvido del óbito,
las orquídeas.
Sí, así nulamente, encuentro
que en medio de la nada
cosecho la vida mía.
BAJO TU SOMBRA MIS MANÍAS
Al besarte mía, vesania
retumbaron todos los latidos
donde la noche era ausente.
Salía por mis poros, vacía
con el cuerpo desestructurado
y los deseos impacientes.
A mis ojos venía, bravía
para romper a los caminos
sobre la piel de un demente.
Lucía desnuda en demencia
que florecía a todos los fuegos
cuando el clavel era excitante.
Así en el amanecer, yacían
agitados, turbios, alienados...
mis delirios ya inclementes.
Después de la sentencia fría
fue la locura mi infeliz destino
por caminar mis días sin poseerte.
retumbaron todos los latidos
donde la noche era ausente.
Salía por mis poros, vacía
con el cuerpo desestructurado
y los deseos impacientes.
A mis ojos venía, bravía
para romper a los caminos
sobre la piel de un demente.
Lucía desnuda en demencia
que florecía a todos los fuegos
cuando el clavel era excitante.
Así en el amanecer, yacían
agitados, turbios, alienados...
mis delirios ya inclementes.
Después de la sentencia fría
fue la locura mi infeliz destino
por caminar mis días sin poseerte.
ARCADUZ DE LA MUERTE
Malditos
sean los caños, oro negro
donde
explota, sin piedad a los daños
de la
selva, por la jungla que agota
toda
naturaleza, de la vida disuelta.
Crudo
malo, destrozo de riqueza
has
matado, para el control avaro
de mis tierras
y mis ríos alastrados
con
veneno, bajo pestes y guerras.
No hay
cura, esqueletos al ceno
zafio
mueren, labran sobre basura
sobre
escoria, de quienes acogieren.
Lloro al
trasto inhumano, Amazonia
de
acuarela, cómo limpiar la vil brea
cual
petrolea a mi pueblo en yusano.
LEVITACIÓN
Se eleva
en el espacio
por el
trance fatídico
donde se izan
los deseos
con la escisión
del cuerpo.
Complacencia
de la piel
bajo anónimo
placer
circunvala
entre el lance
cuando en
peligro se divierte.
Abandonar
el ánima
sobre comisas
blancas
es la
intensa pero mínima
cimentación
de la vida.
Y al
sufrir vuela al frenesí
a veces,
un beso en devenir
otras, solo
la conciencia fútil
que cede
a eros y se deja morir.
EL DESPERTAR DE LA ORQUÍDEA
Montañas
de ocre verdoso exorbitante
contemplaron
la ceguera vista
de una
rapsoda inerte.
Dio el
cielo libre, cobalto e interminable
luz
adentro del resurgimiento cesante
con la
naturaleza en pleno beso.
Bajo las
sombras y cobijo del prado
frágil
fortaleza se reencarnaba
por el
céfiro, bella renacía
Enardecía
calmado, como espejo, el rio
era la
nueva vida con piedras y paz
sonando
sereno sin sosegar.
Pajaritos
multicolores, ahora protectores
acompañan
al aliado capullo solitario
que
rebrota en el edén, en campo.
Ergo, sutil,
la eterna flor efímera aún titila
con
pétalos magentas hace poesía
para dar
un clavel al fresco día.
EMBELESO
Ojos
fieros de mujer
pasman a
la luna brava
con
navajas acechadas.
Es veneno
“embobante”
en cuerpo
descubierto
al
desnudo ensimismado.
La pasión
embruja
un
arrobamiento carnal
sobre el
ruin crepúsculo.
Se
extasía la soledad
la
guitarra se pone a llorar
sortilegio
envolvente caerá.
Las
caricias de azahar
perfuman
las flores negras
y un
latido infame tiembla.
Son
fascinaciones de placer
las
puñadas del averno
que
seducen marchitadas.
Esas en adoración
malvada
encantan sensualmente
cautivan
y de pronto matan.
¡La vida
a la muerte!
DIVA
Dime…
¿Cuál
melodía cantan las estrellas
para
arribar amonita al firmamento?
Dime…
¿Cuánta
soberbia necesita la seducción
para
enamorar exultante a los credos?
Dime…
¿Dónde
fulguran las bambalinas
para
profetizar la gloria del féretro?
Dime…
¿Cómo se
hechizan los esquemas
para
romper a la riza sin barreras?
Dime…
¿Cuándo
las heridas se asesinan
para dar
alegría a los emblemas?
Dime…
¿Quiénes
componen los silencios
para
escribir las letras del éxito?
Dime…
¿Por qué
enajenar un personaje
para maquillar una ópera en vida?
Dime…
¿Qué
hermosa elegía se chisporrotea
para
colocar una diva sobre la peana?
DESBOCADA
Caballo
negro acarrea mi amor
te pedí
lapidarme con besos
y
relinchó un palafrén en afición.
Corcel
del óbito me danza pesar
fueron
tus dedos el vals criminal
el
“tin-tan” entonando voluptuosidad.
Cabalgadura
que lento me acaba
con
bramidos tocando la perdición
colaste a mi ombligo sin pudor.
Cae, no
galopes por exequias
huye de
tropeles en deceso
mis ganas
venían en tu cuerpo.
Contigo
jamelgo cantaban mis labios
hoy,
roces asesinados gimen en temor
rocín de
caricias montan en defunción.
Cuervos
comen del potro excitado
orgasmos
trotan por el bruno luto
me has
matado de pasión y llanto.
EPITAFIO
Mis manos
estarán álgidas
en
silencio llorará mi trova
cuando
lirios coronen, tu frente
y prenda
al cirio entre sombras.
Mas, guantes blancos escribirán el secreto
con
fascinante suavidad, una lágrima
recorrerá
el frescor de tus labios dormidos
¡yo seré
el clavel de las mantas paradas!
Me
esconderé entre los jarrones
pernoctaré
invisible en tu vientre
en el
ocaso, cuando tú, te hayas oreado
se
desvanecerán en el aire mis ansias.
Mi
corazón, derramará sigilosa elegía
ocultos
estarán mis besos en las rosas
con los
dolores callados me despediré
¡yo continuaré como el ignoto amante!VOY A ESCRIBIR MIS VERSOS
Voy a
escribir mis versos a Neruda, esta noche.
Porque
abejas blancas, zumban en mi mente estrellada
y
titilan, azules visiones a lo lejos.
El
absurdo del invento, desvaría e impacta.
Voy a
escribir mis versos a Neruda, esta noche.
Yo, en la
cornisa, a veces él, viene al precipicio.
En las
noches, corto con sus hojas, mis brazos.
Lo beso
tantas veces bajo mi manía infinita.
Él, me
espía, a veces yo, lo inquiero
como
galopante muerto, en mis ojos fríos.
Voy a
escribir mis versos a Neruda, esta noche.
Pensar
que lo tengo, sentir que con él, he partido.
Oír la
noche lunática, más lunática sin grageas.
Y mi
verso cae al ido, como el Neftalí al Ricardo.
Qué
importa si hoy, enciendo mi hoguera.
Esta
noche está fantaseada y él, habla conmigo.
Eso es
todo. A lo lejos, alguien me mira ahorcada.
Mi alma
se contenta. Amiga, no te mueras… fallido.
El
fantasma del buque de carga, me busca.
Mi corazón
navega hacia Parral contigo.
La misma
noche, que blanquearon mis alucinaciones
nosotros,
“la majareta y el espectro” somos materia nupcial.
NOTA: Este poema es un homenaje y está inspirado en el poema XX de uno de nuestros grandes de la poesía Pablo Neruda.
Mi admiración plena y no es mi intención hacer
comparaciones con el gran poeta chileno, poeta del mundo, Pablo Neruda.
NOTA: Este poema es un homenaje y está inspirado en el poema XX de uno de nuestros grandes de la poesía Pablo Neruda.
Utilizo
en este poema algunos títulos de los poemas de Pablo Neruda e intento mantener
su cadencia para brindar un tributo a sus obras y vida, sin hacer plagio, pues
la sintaxis es diferente en todos los sentidos poéticos.
AQUÍ...
Aquí te
espero, amiga
sentada
en frío invierno
para
congelar mis sonrisas
y
convertir en témpano mis éxitos.
Aquí te
espero, amiga
soplando
vientos de otoño
a los
enamorados hierbajos
del
brillo de mis árboles dorados.
Aquí te
espero, amiga
entre
flores de primavera
cuando
mis colores deslumbran
presumiéndote
mi eterna belleza.
Aquí te
espero, amiga
en
ardiente sol de verano
para
derretir los grises miedos
con mis fuertes
rayos imponentes.
FLAUTÍN
Por hueso
sonido
danzaban
hilos de sangre.
El son
biseló la carne
dejó
inerte los cantos
liberó el
agudo eco del llanto.
Melodía
del óbito
a los
vástagos musicalizó
con
gritos de lágrimas.
Entonaba
la muerte
las notas
del desconsuelo
de una
mujer afinando penas
por
acordes escuchando tristeza.
Calavera
soplaba la flauta
sobre el
fiambre mutis,
el ataúd del
arpegio
tarareo
el quebranto.
Alas
negras, tocaron graves armonías
al
envolver su alma en ceniza.
En medio
del ritmo, del mortal caramillo
mi
hermano, entonó su arpa por última vez
brindándome
dulces solfeos
para
cumplir mis sueños
antes de
oír el flautín, de mi sepelio.
LABERINTO
En un
dédalo, de color marrón
con
espinas y ramas, apuntando
a los
motivos, de mi confusión.
La
impaciencia se tinta de gris
y mis
pasos inquietos, se aceleran
para
encontrar la salida del sol.
Las marañas
ocupan mi mente
el desasosiego
dobla mis rodillas
y
desciendo al suelo y frustración.
Es el
caos, de la mortal existencia
cuando derramo
pesadas medallas
en las
encrucijadas, de mi camino.
Colapsado
grito y espanto el barullo
de
grescas paredes, que me rodean
con el inquirido vislumbres, de la luz.
MI NIÑO
Dónde se perdió, tu tierna sonrisa
por qué destruyeron, tu fragilidad
dejando un llanto amargo, de soledad
tu pequeña mano inmóvil, de esperanza.
Un ángel se induce, en incandescencia
vendados tus ojitos, no puedes ver
el jardín de espinas, clavando tu ser
para que en rosas, caiga la inocencia.
Corre mi pequeño, de las serpientes
refúgiate en el brillo, de hermosa luna
el veneno no hará, a tus sueños tristes.
Tu rostro será el fantasma, de mi amar
consolándose en fotografías, mi alma
mueren caricias, cuando anhele abrazar.
por qué destruyeron, tu fragilidad
dejando un llanto amargo, de soledad
tu pequeña mano inmóvil, de esperanza.
Un ángel se induce, en incandescencia
vendados tus ojitos, no puedes ver
el jardín de espinas, clavando tu ser
para que en rosas, caiga la inocencia.
Corre mi pequeño, de las serpientes
refúgiate en el brillo, de hermosa luna
el veneno no hará, a tus sueños tristes.
Tu rostro será el fantasma, de mi amar
consolándose en fotografías, mi alma
mueren caricias, cuando anhele abrazar.
SUERTE
Qué tristeza, ver mi vida en una ruleta
hace una semana, era un triunfador
hoy solo quedan restos, de un soñador.
Con firmeza lancé, los nublados dados
se encasillaron, en el rojo de la valentía
donde mis penas, marcaron la diferencia.
En mi pecho descubierto, clavaron dardos
impartiendo mi destierro, a la ansiedad
de cruces colgadas, en mi humanidad.
Mis naipes solo dan, corazones negros
de que mis ojos, no vuelvan a descansar
en mi mente afligida, al pasado recordar.
Las fichas, se llevaron los fantasmas
cambiando, mis deseos por frustraciones
poco a poco, destruyeron las ilusiones.
Aposté a mis anheladas fantasías y perdí
creí que era indestructible, al mundo exigir
hoy con la realidad del miedo, debo sobrevivir.
hace una semana, era un triunfador
hoy solo quedan restos, de un soñador.
Con firmeza lancé, los nublados dados
se encasillaron, en el rojo de la valentía
donde mis penas, marcaron la diferencia.
En mi pecho descubierto, clavaron dardos
impartiendo mi destierro, a la ansiedad
de cruces colgadas, en mi humanidad.
Mis naipes solo dan, corazones negros
de que mis ojos, no vuelvan a descansar
en mi mente afligida, al pasado recordar.
Las fichas, se llevaron los fantasmas
cambiando, mis deseos por frustraciones
poco a poco, destruyeron las ilusiones.
Aposté a mis anheladas fantasías y perdí
creí que era indestructible, al mundo exigir
hoy con la realidad del miedo, debo sobrevivir.
DUELO
Eres un
ángel que yace en su sepultura
dejando
oquedades a la familia.
Lágrimas
y dolor se desbordó el negro día
donde
todos lamentamos tu prematura partida.
Recordar
la afabilidad de tu esencia
reconforta
a nuestros tristes corazones
para
vivir eternamente con tu alma en nuestra compañía.
Un padre,
un esposo, un hijo, un hermano, un amigo
un
luchador buscando felicidad fuiste en tu vida
que
brindó demasiado amor a la sangre de tus luceros,
puesto
ahora se desgarran su ser con tu ausencia.
Grisáceo
es el duro sufrir de tus amados
por tu
muerte de fatalidad y tragedia,
descansa
en paz mientras nosotros nos uniremos
para
brindar consuelo a quienes dejas
y despojar la impunidad de tu fallecimiento
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
















