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POINT ATTITUDE

Voluntad...
Polifonía de concebir, urdir, construir
sin vergüenza, grilletes, escoria
nuevos sueños, procesos, trabajos.

Actividad...
Franquicia de cambio, enfrentamiento
que incide, incurre, insiste
en marchas, vidas, causas.

Identidad...
Amalgama de sentir, decir, percibir
los intervalos, binarios, combinados
adentro de lo ambiguo, andrógino.

Hermandad...
Romanza de dialogo, coloquio, atención
por aprender, enriquecer, vincular 
a los amigos, colectivos, hermanos.

Libertad...
Armisticio de idealizar, poetizar
las representaciones, aptitudes, verdades
con proezas, destrezas, congruencias.

El derecho a ser diferente
es el privilegio de existir...

MI ÚLTIMA MAREA

Necesariamente
como gotas a la mar
se dan mis lágrimas al suelo.

Inconscientemente
como burbujas en el aire
se van mis sueños al vuelo.

Idearios de fe
plumajes de desdén
sufren bajo un sueño errante
a veces, a orillas del estiaje.

Inmaculadamente
allá sobre las alturas
mis anhelos reputan por alejarse.

Narcoticamente
muy en las profundidades
mis ojos pregonan infelices oleajes.

Aleteos de vida
o alas ya marchitas
zarpan a bordo de sollozos
a veces, son tristes desvelos.

Pues bien
esa sirena, madre, enemiga
naufraga mis deseos entre lamentos
simplemente por ser aquella cual siento.

EN LAS AGUAS DE ONDINA

Destrucción o salvación no difieren
solo existe magnificencia de encantos
e insigne sensualidad como alicantos.

Seducir e incitar es el naufragio perenne
de zambullirse sin aire, la desnudez mítica
cuando las caracolas engaitan suplicas.

Con besos se ancla el deseo al fuego  
para flotar en una guindola del delirio
sobre el cuerpo hundido de martirio.

El mar nunca soslaya regar la arena 
que zozobra entre perlas a duras ganas
por extasiar la belleza en linfas ufanas.

La humedad se salpica por las sábanas
donde la fruición es la mojada agonía
al irrigar con cataratas la colofonia.

VELERO

Soy luna de zagal morbidez
ilumino con blanca pureza
la dársena pasional del velero.

En la vidriera vestal de afición
coloco la ortodoxia de mis labios
para soplar el dique y dejarte encallar.

Sí, solo aguarda por mí…
pronto, los días madurarán la castidad
y raudal seductor fertilizará la vega.

Sí, espérame en el muelle, vélame allí…
esta luna, está cambiando a hembra
en poco, febril ocaso menguará la virginidad.

Vitral para avezar la inocencia del erotismo
cuando mi sensual periferia sea el torrente
de la hora exacta para abordar al velero.

MANANTIAL

Verter un pozo de feminidad
sobre mi cuerpo ofrendado
es el sublime y tibio germen
donde desagua la belleza.

Derramar el venaje sensual
al provocar a navíos fascinados  
que inician en fluentes de ternura
y desembocan en laguna sibarita.

Afortunada por irrigar linfa finura
al sumergir detalles femeniles
por cascadas, acciones y voz
son los privilegios de ser nereida.

Un sacrificio reposa ahogado,
orgulloso origen del fontanal
moja gratificando mi presente
al bañarme en la dicha de mujer.


SUSPIRO UN MARINERO

Qué venga un marinero
de torso raso y enérgico
de barco férreo y fornido
dueño brioso del astillero
al lijar su barba, mis soplos  
y lanzarme su red, muy recio.

Te desvivo, valeroso marinero
protegiéndome, sable afanoso  
de los avispados pescadores,
porque no merman mis ideales
de ser rescatada, del seco vacío
por un valiente guerrero.

Escucha mi canto, marinero
ya no quiero pensar albatros
ansío nadar de bajo su quilla
para con intelecto convierta
mi cola en piernas y rodillas
cuando arranque el bucanero.

Sobre rocas espero marinero
mientras evade las marismas
el murmullo del viento promete
en la playa con arena caliente
construir un vigoroso puerto
donde navegue su viril ferro.

SIRENAS DE AGUAS NEGRAS

Allí viven, en peluso océano
poniendo pálida la mirada, de tirria.  

Sueltan feroces tiburones
dispuestos a morder, con resquemor.

Se alumbran, entre celosas anguilas
cuando mi escarcha brilla, en encanto.

Sirenas de aguas negras
perdieron las perlas, de concupiscencia.

Incapaces, de entusiasmar a Poseidón
van secando los corales, con rencor.

Y mientras, ellas se enfurecen
yo nado en mares calientes y aplausos.

Sirenas de aguas negras
podrán suprimir mis algas, pero no mi clarividencia.

No existen tronos, en este enorme piélago
porque las mareas corren, en distinta dirección.

En mis bellas aguas, aletean coloridos peces
que se regocijan, en la versatilidad de mi arrecife. 

LASTIMADA



En una lluvia de diamantes
el demonio se paró frente a mí
con un espejo de reflejo azul
me convirtió en muñeca desgastada.

Es un frío ángel de ojos negros
que me hizo perder el suelo y el mar
dejándome un rostro de sirena sin color.

El cielo destellante se despeja
con el rojo escarlata de mi alma
abriendo mis heridas desgarradas.

Quieren despertar a los verdugos
en silencio y lentamente mis lamentos
de ser la esclava de este dolor.

SIRENA, POR TI MUERO

Entrando al temeroso túnel, observé
dulce sirena, escondiéndose de mí
la espesura de la niebla, enturbió mi mente
mis sueños capitalizaron, su idealismo
mientras ella sublime, flotaba en el agua celeste.

En la oscuridad del túnel, susurraba mi muerte
¡sirena, viste te de inspiración!
quiero alcanzar tu mano, para hacer realidad mi obsesión.

Dentro del fuego del túnel, en cenizas cayó mi piel
en un mar de pasión, mi sirena luchaba por salir
mi último aliento, moldeaba su figura en miel
¡un cuerpo muere y otro implora por vivir!

Al final del túnel, demonios impedían intercambiar el deseo
sirena pintaba de rojo mortal, nuestro encuentro
se apoderó de mi ser, dándome la fatalidad de un beso.

Atravesando blanca luz, del tormentoso túnel me expulsé
el cambio ha sido bañado, con los anhelos
la sensualidad iba ensayando, pasos seguros
mientras yo me hundía, en el alma de una sirena
que caminaba hacia la fe...